Naturaleza, memoria y vida

De las raíces de GERMINAL nace una marca viva, honesta y cercana, con la fuerza de la Naturaleza.


Nuestra historia

Un herbolario que vivió más de cuarenta años, lleno de olores, historias y confianza.

Nací al día siguiente de que mis padres cosecieran tomillo en la Floresta, y quizá por eso las plantas forman parte de mí desde el primer día.

Todo empezó con un nombre: GERMINAL. Lo eligió mi padre, porque el abuelo -anarquista y poco amigo de de los nombres de santo- quería que su hijo llevara un nombre lleno de significado. Es también un mes primaveral del calendario republicano francés (cuando todo germina: el origen). Y así, años más tarde, ese nombre dio vida al herbolario Germinal, un espacio donde la Naturaleza y la Salud se encontraban cada día en la calle Provença, 362, en el ensanche de Barcelona.

Durante más de cuarenta años, Germinal fue mucho más que una tienda. Era un punto de encuentro, un lugar donde los estantes llenos de hierbas se llenaban también de conversaciones, confianza y complicidades con los clientes. Era un espacio vivo, que olía a bosque y donde siempre había tiempo para escuchar y recomendar con honestidad. Aún hoy, cuando paso por delante, a pesar de estar cerrada, sigue oliendo a hierbas, dejando el recuerdo de su espíritu…

Y ese espíritu es el que hoy sigue vivo en NÚRIA CAMPS , una marca natural, efectiva y cercana, arraigada al pasado y con la mirada hacia delante.

Cuando la persiana se cerró por jubilación, seguimos con nuestra marca, con la misma esencia: productos naturales, formulados con rigor y con la voluntad de acompañarte en tu bienestar, con el mismo cariño de siempre.


Nuestro símbolo : Flor de LYS bailando

Icono Núria Camps

Somos hijos de la tierra y del gesto sencillo como la flor que se abre al sol, vivimos el ritmo natural del cuerpo, con confianza, con respeto, con escucha. La flor de LYS simboliza la nobleza, la luz y la conexión con la naturaleza.

En Francia, era emblema real, pero en clave actual puede representar la fuerza interior, la pureza del cuerpo, el respeto de las raíces y la nobleza de espíritu. Creemos en la memoria de las plantas, en el oficio transmitido con know-how y coherencia. Enraizada y con pétalos que juegan. Volvemos a sentir que estamos vivos y somos parte del baile.

Una flor de LYS bailando: ni solemne ni quieta: ¡LIBRE!